Postdata

lunes, 9 de febrero de 2009

Volví hace más de un mes. Ya se me ha pasado la fiebre China. Es decir, ya no es mi monotema. Pero guardo gratos recuerdos del medio año vivido en tierras lejanas. Miro hacia atrás y veo montañas de recuerdos. De todos ellos, elijo estos:

Mi bici tianjinesa... madredelamor la de kilómetros que habré hecho con ella por Pekín...



El increíble pueblo de Pingyao. Me quitó el aire en más de una ocasión.



Xi'An y los guerreros, que siguen ahí casi 2.500 años después.



Las vistas desde el río Li, camino de Yangshuo. Sin palabras.



El recuerdo leve de un almuerzo en Fuli. Un sueño.


La emoción de estar detrás de la cámara cuando pasa ésto:





O la suerte de poder hablar con alguien tan simpático como esta tipa. Por no mencionar aquel día.


Y muchos recuerdos más no confesables.

3 comentarios:

El Zorrocloco dijo...

Joé, qué envidia, y qué fotos (sobre todo la del pueblo y la vista del río), y qué envidia, y... Joé.

¿Y ahora, a dónde? XD

dudo dijo...

Impresionante, sí... tengo tantas cosas que escucharte, todavía...

Eliahh dijo...

Bueno, como ya sabes lo que es el síndrome post-Erasmus, ahora no te tengo que contar nada nuevo ;)
Pero eso sí, sigue relatando anécdotas de vez en cuando que los de aquí ya tenemos mono!!
Un besico.