Tras la tempestad, la calma

domingo, 31 de agosto de 2008

Como ahora se ha muerto la ciudad y queda poco que decir, me remito a un viejo proverbio chino que leí una vez en Microsiervos.

El premio de las 1000 visitas (gañanes edition)

miércoles, 27 de agosto de 2008

[Actualización 29 agosto: a ver si cambiando un elemento del jeroglífico os resulta más fácil...]

Como un vaso de agua en medio del desierto, como una tormenta que barre el bochorno de Pekín... ¡un post no olímpico en agosto!

El motivo, las mil visitas que ha alcanzado este humilde sitio.

Y para celebrarlo, me he propuesto sortear ésto:



La camiseta de la selección china de fútbol, falsa, por supuesto. No es un gran premio, lo sé, pero la otra opción era un peluche de una mascota olímpica. Es más, como todavía no lo tengo comprado, lo dejo a elección del ganador.

Todo loschinocuentero que quiera llevársela a casa, debe responder a este sencillo jeroglífico.















Marca española de bebida -alcohólica o no- que ha patrocinado diversos eventos deportivos.

Envía tu respuesta al 5575...digo... a loschinocuentos@gmail.com lo antes posible y conviértete en el ganador de un objeto "made in China" y "bought in China".

Como he visto que los posts que más comentarios suscitan son los polémicos, voy a meter cizaña: el premio se regirá por la ley del maricón el último. Orden de recepción de mails.

Y, paradójicamente, deshabilitaré los comentarios de este post para que nadie agüe la fiesta.

Por fin (ahora sí)

lunes, 25 de agosto de 2008

Como vengo de un post benévolo, resaltando los momentos más excitantes de los Juegos, voy a pasarme al bando contrario a contar las miserias. Hoy celebro que Pekín 2008 ya pasó.

No sé si desde otros puntos del globo las Olimpiadas se han visto como "las mejores de la historia", "un éxito rotundo" o similares. Mis conversaciones con la gente que ha venido a cubrir el evento me dejan esa sensación, la verdad.

Para el ciudadano de a pie (y de a bicicleta), sin embargo, han sido un jaleo. Horas perdidas buscando un taxi, horas perdidas buscando el acceso a un estadio, horas perdidas intentando comprar una entrada.

Reventas ilegales a precios desorbitados que tenían como resultado estadios vacíos (que rellenaban con voluntarios para que no quedara feo en la tele, véase foto, los de amarillo, con miles de gradas vacías en las semifinales de balonmano masculino), voluntarios inoperantes, aumento de precios (o "disminución de la disposición al regateo", segun se mire)... Por no hablar de los controles de seguridad.

O mejor, el listado de delicias gastronómicas que se podían comprar dentro de los estadios: snickers, palomitas dulces, salchichas envasadas al vacío, patatas con sabor a noodles... Ni siquiera vendían un triste sandwich. Penoso.

En definitiva, muchas horas perdidas, mucha paciencia derrochada y mucho dinero a la basura.

Grandes gestas, nuevos récords, espíritu olímpico y de superación y un listado de tópicos de ese tipo que podría colapsar el más grande de los servidores. Todo muy bonito, sí. A otro con esa milonga, oiga.

¿A qué viene este ensañamiento? Haga usted la prueba. Durante 17 días seguidos, además de padecer las peripecias ya descritas, escuche esto:

La canción (china) de los Juegos. Beijing Huanying Ni. Mínimo tres veces al día.





El himno chino: la marcha de los voluntarios. Una vez por cada medalla de oro china (51), con sus correspondentes telediarios.





La canción enervante de la que ya hablé (ver final del post). Forever Friends. Canción de los Juegos de puertas afuera. Otras tres veces al día.




¿A que Pekín 2008 ya no está tan bien?

Pekín 2008, lo mejor en imágenes

domingo, 24 de agosto de 2008



La ceremonia de apertura... sin palabras. A pesar de la polémica de la niña del playback, de los vídeos por ordenador... Sencillamente espectacular.



Michael Phelps, el rey de oros. Y la sota de espadas, si se lo propusiera. Como dice un amigo, si Phelps fuera un país, habría quedado décimo en el medallero.


Usain Bolt apisonó a sus rivales en 100 y 200 metros. Medalla en ambas pruebas, con récords históricos incluidos. A ellos se suma el otro oro con récrod obtenido en 4x100 relevos.



Elena Isinbayeva volvió a marcar la plusmarca en pértiga... y claro, se llevó la medalla dorada a casa.



Bekele demostró, una vez más, que es el rey indiscutible tanto de los 5.000 como de los 10.000 metros.



Nadal, campeón olímpico un día antes de subir oficialmente al trono de la ATP.



La retirada de Liu Xiang fue la gran decepción. Nos privó, además, de esperado duelo con Dayron Robles, que finalmente se colgó el oro en los 110 metros vallas sin oposición reseñable.


PD: gracias a AFP, AP y Reuters por las fotos, por cierto.

Obsesión por el oro

viernes, 22 de agosto de 2008

Sólo vale la perfección para China. No hay más que echarle un vistazo al medallero. Mientras escribo, cuentan con 46 oros, más de la mitad del total de las que han obtenido hasta el momento.

China está arrasando. Aunque, a dos días de la clausura de los Juegos, se podría decir sin miedo que ya ha arrasado. He repasado la historia olímpica reciente (contando desde Seúl '88, ya que en los anteriores -Los Ángeles '84 y Moscú '80- hubo boicot por parte de las dos potencias de la Guerra Fría y no asistieron a los JJOO organizados por el rival) y sólo la Unión Soviética superó esa marca en Seúl, con 55 oros, pero a China aún le quedan días para dejar pequeño el récord ruso.

Sólo el oro cuenta. En los programas de televisión no verás jamás un medallista de plata o de bronce. La gloria queda reservada al último escalón del podio.

Se habla de que sólo consigue medallas en deportes minoritarios, argumento falso, ya que han obtenido oros -y no pocos- en gimnasia, uno de los deportes más seguidos en los Juegos, y hasta en natación, además de en muchos otros.

Desde mi modesto parecer, las obtienen en los deportes que más disciplina requieren. Especialmente en los individuales. He visto a chinos que son máquinas, en el sentido literal de la palabra. Les han programado una función y la cumplen con la mayor de las diligencias. Imposible de superar.

Otra historia son los deportes colectivos, donde hay margen a la improvisación, algo inimaginable para un chino común. Creo que exceptuando el voleibol -que es de equipo, pero no "de contacto"-, no hay noticias de metales en balonmano, baloncesto, fútbol o waterpolo. Los chinos son máquinas. Muy perfectas, pero aisladas.

Me da esa misma sensación caminando por la calle. Cortocircuitan si trasgredes mínimamente sus normas. No saben cómo reaccionar.
Claro que, reitero una vez más, llevo poco tiempo aquí y no se puede generalizar en un país con 1.300 millones de personas. Hablo siempre desde mi experiencia personal. Mis disculpas por si ofendo a algún sinófilo pero, al fin y al cabo, esto es sólo un blog.

Titulo así el post no sólo por los Juegos, sino por lo que me encuentro a diario: un país vendido al McDonald's o al KFC, en el que la reventa -ilegal- pretende desvalijar al comprador.

La conciencia social escasea. No hay más que darse un paseo por Pekín para verlo: ningún coche respeta a un peatón, la gente no se molesta en abrir el contenedor para tirar la basura... Sólo importo yo, lo mío es lo que cuenta.

Oro. Oro y punto. En la foto se puede ver el número "46" escrito en una medalla dorada. Las que llevan hasta ahora. Ni rastro de platas y bronces. Está colgada de la chaqueta del chándal oficial de la selección china, de Adidas. Detrás, la que dicen es la tienda de esta marca más grande del mundo. Que cada uno saque sus propias conclusiones...

Tragedia

lunes, 18 de agosto de 2008

Ha pasado. Ha pasado lo que suele ocurrir en los eventos que crean tanta expectación: que defraudan.

Liu Xiang se ha retirado antes de correr la sexta serie de la primera ronda clasificatoria de 110 metros vallas.

Algo hacía intuir que las cosas no iban bien del todo, cuando anoche trascendió la noticia de que Liu Xiang aún sufría molestias en su pierna derecha. Quizá para disculparlo si no obtenía los resultados esperados, quizá para encumbrarlo si los conseguía.

Más por casualidad que por intuición, me encontraba junto al estadio cuando ha ocurrido y hemos podido grabar a los aficionados chinos saliendo. Todos un poco decepcionados, pero sin ocultar su admiración al corredor, al que enviaban mensajes de ánimo.

Así que, al final, ni enfrentamiento morboso entre Dayron Robles y Liu Xiang, ni nada.

Pero, ¿qué dicen?

Seguramente habrás oído a los aficionados chinos jalear a sus atletas con un cántico monótono y repetitivo:

"Zhongguo, jiayou!"

Un compañero escribió la semana pasada una curiosa nota que explica el significado de este grito de guerra.

Recuerda su nombre, recuerda este día

domingo, 17 de agosto de 2008

Y recuerda esta cara:



Es Michael Phelps, una leyenda viva de tan sólo 23 años.

Hoy ha conseguido su octava medalla de oro en unos mismos Juegos, aquí, en Pekín, superando así a su compatriota Mark Spitz, que obtuvo siete en las Olimpiadas de Munich en 1972.

Es un espectáculo. Gana con cuerpo y medio de ventaja sobre los rivales. Sube al podio del Cubo de Agua como quien baja a comprar el pan. Con total naturalidad. Qué desparpajo, qué fuera de serie.

Recuerda este día, porque es ya historia olímpica.

PD: ...y ya puestos, recuerda también al jamaicano Usain Bolt, que ayer batió sobrado el récord del mundo de los 100 metros lisos y entró saludando en la meta (como se puede ver en la foto de AP). Un falso 9,69 que bien podía haber sido menos de 9,60.



Aquí, la carrera en imágenes, que como han reclamado los derechos del vídeo en YouTube, no hay ninguno disponible.

Súbditos de Liu Xiang

sábado, 16 de agosto de 2008

Si sumas a Mao con Confucio y a todas las dinastías Ming y Qing juntas no llegas a representar ni siquiera un uña del pie malo de Liu Xiang. Este tío es la gran esperanza china en los Juegos, aunque ya a estas alturas estén arrasando.

Es un ídolo, un héroe. Es más que Yao Ming. Es casi una divinidad.

Pero, ¿quién en este Liu Xiang? Pues el autor de estas emocionantes imágenes...



El problema que tienen los chinos es que, desde Atenas 2004, que fue donde Liu se colgó el oro, ha crecido un tal Dayron Robles. Un cubano que hace la misma distancia en menos tiempo y con menos pasos. Es decir, que es más rápido.

Los rumores, a los cuales atenderé excepcionalmente esta vez sólo por dar un poco de morbillo al asunto, dicen que China intentará frenar la explosiva arrancada de Robles colocando otro atleta en la final que haga una salida nula y ponga nervioso al cubano.

Quizá sí que le haga falta una ayudita al pobre Liu, que está soportando una presión inmensa: aparte de las entradas para la Ceremonia de Apertura, las de la final de 110 metros vallas fueron las primeras en agotarse.

Toda China, 1.300 millones de personas, tendrán sus ojos clavados en Liu Xiang, el gran Liu Xiang, el jueves, cuando se corra la final. No puede fallar. Pobre.

Todo un trabajo de chinos

viernes, 15 de agosto de 2008

Desde la grandiosidad, la elaboración, la precisión y el detalle, hasta la ocultación.

¿De qué hablo? De ésto.

Y dale con las mascotitas...

jueves, 14 de agosto de 2008

Juro que es la última vez que las miento, pero es que acabo de leer un descojonante post del chino chano que remite a esta página, donde hay cienes y cienes de parodias de los Fuwa y no me he podido resistir. No tiene desperdicio.



Hay que reconocer que están logradas, pero echo de menos una con las caras de los protagonistas de Oliver y Benji.

Sólo fuegos artificiales

martes, 12 de agosto de 2008

Afortunadamente, es lo único que ha estallado desde el inicio de los Juegos...



Respecto a la supuesta amenaza, prueba superada.

Psicosis conspiranoica

domingo, 10 de agosto de 2008

Todo empezó con este vídeo…



…y con un compañero de la radio que, al decirle que algunos nos íbamos a China, nos empezó a meter ideas tontas en la cabeza.

Estoy por llamar al Palacio del Pueblo y cobrarme la suculenta recompensa (creo recordar que hasta 50.000 €) para quien informe sobre posibles atentados durante los Juegos. Los de después ya dan igual, parece. Pues yo lo sé. Gracias a aquel tipo, lo sé. Va a pasar mañana. Dónde, es otro asunto.

Cojamos el símbolo de la moneda china, el yuan.



Ahora, como en el vídeo, vamos a girarlo un poco.



Se ve un 11. Y qué pasa si le damos la vuelta al completo.



Que se ve una A. 11 y A, once de agosto. Mañana, oh, cielos.

También podría ser el once de abril, es cierto, pero entonces no pasó nada y no estaban en plenas Olimpiadas.

La solución del enigma, mañana.

...y, por fin, llegó el gran día...

viernes, 8 de agosto de 2008



Señores, la suerte está echada.

PD: le he quitado la mosca porque quedaba fea, pero la foto es de la agencia oficial, Xinhua.

No te metas en jardines, Mariscal

jueves, 7 de agosto de 2008

Esta mañana, mientras paseaba tranquilamente por la prensa española, me he encontrado con ésto.

Ya las puse a parir en su momento... pero no llegué a esos límites. Y Mariscal no parece el más indicado para hablar. Si es que se merece los comentarios... (no tienen precio, por cierto). Yo a Cobi le tengo cariño, pero no es ningún prodigio del diseño, jefe.

Las aspiraciones chinas... ¿desmesuradas?

Hace poco se publicó un estudio sobre las opciones de medalla que tenía la República Popular China: contaba 119 medallas. Una exageración, si se tiene en cuenta que su mejor marca está en 63 medallas, 32 de ellas de oro, conseguidas en Atenas 2004. Una trayectoria meteórica desde que en su primera participación, en Los Ángeles '84, consiguiera 32 medallas, con 15 oros. Nada mal para un debut.

Tengamos en cuenta que la mejor marca española son los 22 metales (13 oros) de Barcelona '92, que llegaron tras la más que discreta actuación de Seúl '88, con 4 medallas. Y ahora China juega en casa.

China, por mucho que la linchen los medios, se está dejando "la piel en el pellejo" -que diría Gomaespuma- para que todo salga perfecto en los Juegos. En cuanto a instalaciones (léase post anterior sobre la Villa Olímpica), en cuanto a seguridad y, desde luego, en cuanto a esfuerzo deportivo. La seguridad en Pekín daría para un post aparte, porque hay controles casi hasta en la caja del supermercado, pero vamos a dejarlo.

En deporte, decía. Los atletas están entusiasmados. Los chinos, en general, tienen grandes esperanzas en ellos. Es la primera vez que China organiza unos Juegos Olímpicos, y van a ir a por todas. Puede que esto, en vez de abrirles al mundo, provoque que el resto los arrincone aún más, como al niño sabelotodo de la clase, que más que simpatía causa arcadas, pero tampoco quiero ir por ahí.

Van a darlo todo en todos los deportes, en todas las disciplinas.
Si no mejoran sustancialmente sus marcas -no se conformarán con unas pocas medallas más-, puede que más de uno haga lo que ya anunció el entrenador de gimnasia, Huang Yubin: saltar al vacío desde un rascacielos.

Y no podía, a un solo día de la Ceremonia de Apertura, terminar el post sin colgar este vídeo. Es la canción oficial. Una copia del "Amigos para siempre" de Los Manolos, aunque con imágenes muy emocionantes. Emocionantes hasta que lo ves por todas partes y a todas horas. Entonces, acaba por ser cargante.



PD: vídeo arreglao.

Un día en el paraíso: la Villa Olímpica

miércoles, 6 de agosto de 2008

La prometida crónica:

Un bosque. Una piscina. Un supermercado. Una tienda de regalos. Un macrocomedor, con palillos chinos. Hasta un centro de aprendizaje de chino mandarín. Un templo flanqueando la entrada. Es la Villa Olímpica.

Faltan pocos días para el inicio de los Juegos Olímpicos y todo parece sacado de un cuento de hadas: los vehículos dan prioridad a los peatones en los pasos de cebra -poco habitual en Pekín-, todo el mundo habla inglés y la gente sonríe sin parar por las calles. Además, Coca-Cola gratis para todos.

Un lugar en el que lo mismo puedes cruzarte con la delegación de Liechtenstein que con la de las Islas Caimán.

Si no eres atleta o no formas parte de una determinada delegación, entrar llevará horas, aunque te haya invitado el equipo olímpico de un país determinado. Aguardan accesos no señalizados y controles previos que dan paso a más controles.

Pero el calvario merece la pena cuando te pierdes entre atletas de los cinco continentes, algunos famosos y otros anónimos, que quizá salten al estrellato en unos días.

Los modernos edificios de nueve plantas alojan a los 16.000 deportistas y entrenadores participantes de 203 delegaciones, que muestran orgullosos las banderas de sus países. Como la de Brasil o la de Grecia, que ocupan una fachada entera.

China ocupa dos pabellones; Bután apenas unas habitaciones. España más de media manzana, con 1.600 llaves que repartir entre sus componentes.

"Ninguna queja" y "es la mejor villa olímpica que he visto" son dos de las frases que suscriben gran parte de los representantes españoles. Como la judoca Isabel Fernández, que ya ha pasado por otras tres villas y sabe de lo que habla. No obstante, esboza un pequeño lamento: "mi cama es un poco dura".

"Estamos bien situados, enfrente del comedor, que es lo que más visitas", continúa. Precisamente allí se dirigen los maratonianos Alessandra Aguilar y Chema Martínez, que se maneja a la perfección con los palillos chinos. "Lo único es que al final te quedan agujetas en la mano", bromea el madrileño.

Son de los pocos atletas se mezclan con deportistas de otras delegaciones y, en esta ocasión, se han sentado junto a dos malienses.

El comedor es inmenso y ofrece una gran variedad de platos: comida asiática, mediterránea, ensaladas, pasta, bollería... hay hasta un McDonald's, de donde sale un estadounidense con la visera al revés y los pantalones a medio caer. Más que diseminarse, los estereotipos parecen luchar por mantenerse.

Neozelandeses y australianos, por ejemplo, confraternizan delante del televisor mientras ven un partido de rugby entre ambas naciones, rodeados de canguros boxeadores de peluche.

A la salida del comedor, un coreano ataviado con kimono reparte octavillas que resultan incomprensibles para unos ojos occidentales.

Justo ahora es el turno de comida de la selección de baloncesto femenino. La estrella, Amaya Valdemoro, graba sin cesar con su videocámara, a quien también hace partícipe del almuerzo del grupo.

La nadadora Gemma Mengual ya ha comido y vuelve junto a sus compañeras con un café en la mano, dispuesta a descansar; casi a la vez, sale del pabellón de España Gervasio Deferr, presuroso porque el autobús que les llevará a entrenar está ya esperando.

Para su suerte, estos autobuses salen justo enfrente del edificio ocupado por los españoles, pero hay quienes prefieren aprovechar la distancia para calentar:
"La pista donde nos ejercitamos está a dieciséis minutos corriendo", explica sonriente Chema Martínez.

Se palpa el buen rollo entre los españoles. Las sonrisas cómplices, las bromas y los vaciles son constantes.

El corredor Chema Martínez destaca esta oportunidad de convivir con gente de otros deportes con la que habitualmente no tienes oportunidad de hacerlo. Así lo demuestra su confesa intención de acoplarse a la expedición de balonmano masculino para visitar la Gran Muralla.

Entre pabellón y pabellón, en mitad de los jardines y los lagos con decoraciones chinescas, hay colocados centros de ayuda. Es el punto de distribución de las toallas (aunque cada equipo tiene las suyas propias), del papel higiénico, el repelente de mosquitos o las regletas para múltiples conexiones eléctricas, que, confiesan los trabajadores, son los artículos más solicitados por la delegación española.

Los chinos que allí trabajan atienden en perfecto inglés. Preguntados por la actitud de los españoles, ofrecen una sonrisa y aseguran que
"por supuesto, no han causado problema alguno".

A poco más de 72 horas para la Ceremonia de Apertura, la ilusión de los atletas desborda la villa.

Los teletubbies olímpicos

domingo, 3 de agosto de 2008

Pero míralos, qué majos. Si es que dan ganas hasta de abrazarlos. Cómo resistirse...



Y aquí están delante del Gimnasio de los Trabajadores, sobre los aros olimpicos floreados.



Los presento. Se llaman Beibei, Jingjing, Huanhuan, Yingying y Nini...



...pero casi cuadran con Tinky-Winky, Dipsy, Laa-Laa y Po. Vale, los de verdad son sólo cuatro, pero casi todos tienen dos sílabas de nombre.

Si juntas las primeras sílabas de cada uno de los nombres, resulta "BeiJing HuangYing Ni", que significa "Pekín te da la bienvenida". Si juntas la de los teletubbies, sin embargo, el resultado es "Tindiplaapo", que en turkmeno es un mensaje satánico fijo.

Son un pez, un oso panda, la llama olímpica, un antílope y una golondrina. La wikipedia, que está al tanto de todo, comenta además algunas características de estas... criaturas, por llamarlas de algún modo:

"Las cinco mascotas oficiales de los Juegos son denominadas en conjunto como Fuwa (福娃, literalmente, 'niños de la suerte')[...] representan los deportes acuáticos, de lucha y combate, de bola, gimnasia y atletismo. Simbolizan, además, los cinco elementos del taoísmo: agua, madera, fuego, tierra y metal. Por último cada mascota porta uno de los cinco colores de los Anillos Olímpicos".

Cierto es que no desentona demasiado con las mascotas que se han estado paseando por las distintas partes del mundo en 2008. El Fluvi ese horrible, de la Expo Zaragoza, o los moñigotes de la Eurocopa. En fin. Visto el nivel demostrado, queridos diseñadores gráficos, ahí tenéis un buen nicho de mercado.

Si es que ya no quedan bichos como los de antes...

Siento la flojera de los últimos posts, pero el trabajo manda. Esta semana pegaré la crónica que haremos de nuestra fructífera visita a la delegación española en la Villa Olímpica de Pekín de ayer.

Un día tonto lo tiene cualquiera...

sábado, 2 de agosto de 2008

...y a mí me ha tocado hoy.

Es que llevo ya muchas horas sin comer ni descansar...