viernes 26 de diciembre de 2008
Estos días de ausencia significan que he estado volando muchas horas para llegar a casa por navidad. Y ya no vuelvo a China. Me quería despedir del blog (porque con 2008 loschinocuentos echa el cierre) con una radiografía general.
Entenderán que con 6 meses de estancia no sea ningún experto ni cuente con elementos críticos suficientes como para elaborar una valoración general sobre China. Así que le dejo la tarea al director italiano Michelangelo Antonioni. Hace 36 años tuvo la fortuna de llevar todo un equipo de rodaje a China para observar lo que allí sucedía. Bueno, las partes de lo que sucedía que al gobierno de Mao le interesaba mostrar. Aun así, el documental fue criticado por el régimen comunista.
Antonioni hizo un trabajo documental extraordinario: apostó sus cámaras en las calles, en colegios, en hospitales... y se dedicó a observar. No tenía grandes aspiraciones, lo dice bien claro con un "no pretendemos explicar China", pero llega a la esencia de las cosas mostrándolas tal y como se manifiestan ante las cámaras.
Merece la pena verlo, aunque sea por capítulos, ya que dura 207 minutos. Se pueden contemplar varias escenas de vida cotidina, muchas de ellas aún en vigor. Porque China parece haber cambiado poco y mucho al mismo tiempo en los últimos treinta años.
El narrador apenas interrumpe las secuencias, dejando hablar a las imágenes.
Aquí dejo los dos primeros minutos del documental, por si a alguien luego le entra el gusanillo de seguir con los... 205 siguientes.
Me quedo con una frase, a mi juicio acertada, del comienzo de la cinta: "i cinesi sono poveri, ma non miserabili" (los chinos son pobres, pero no miserables). Son un mundo totalmente desconocido y fascinante. Complicado. Lejos de nuestro alcance. Estoy seguro de que el documental servirá para conocerlo algo mejor.











